Por la miseria y el hambre
no te dejaste caer
cumpliste el sueño a lo grande
y la dicha te vio crecer
orgulloso el mundo te glorifica
mas tu impronta siempre fue vencer
esa confianza que no se achica
paso a paso empezaste a correr
el par de piernas y una mano
te encaminaron a triunfar
te abrieron las puertas del cielo
te abrieron las alas para volar.
tu ocaso finalmente llego
como el de cualquier grande
la fruta envenenada probaste
y no pudiste escaparte
Mas ni esa bajeza
podrá algún día opacar
que aunque a muchos les pese
¡fuiste y serás el Dios popular!
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